El Seminario Permanente de Investigación Artística fue creado en septiembre 2017 en el Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana, en Xalapa, Veracruz, México.
Bajo el paraguas de las pedagogías críticas nos reunimos un grupo de investigadorxs (algunxs en formación, otrxs en deformación) a imaginar y ensayar otras formas más justas y sensibles de organizarnos entorno al arte y la academia.
La investigación artística nos ha servido como motivo y motor para preguntarnos por el cultivo de saberes colectivos, emocionales, sensibles, comprometidos y políticos. Desafiar las jerarquías normalizadas en la educación y en el arte nos compromete a cuestionar nuestros marcos de comprensión e indisciplinar las narrativas epistémicas y metodológicas con las que comprendemos y creamos mundos.
Ejes
Desde hace ocho años, en el SPIA exploramos formas indisciplinadas, corporeizadas y políticas de investigar desde lo común, borrando las fronteras entre teoría y práctica. Como parte de nuestras sesiones en El Vaho de la Montaña, hemos creado #LICRA un espacio vivo de experimentación pedagógica donde cada sesión se construye de manera colectiva y rotativa, a partir de los saberes e intereses de quienes la integran.
En nuestras laboratorias transitamos entre la imaginación como potencia reorganizativa, la epistemología del gesto y la agencia política, los cuerpos y afectos en clave de cuidado, las utopías y futuros ancestrales, y las metodologías que emergen desde la neblina.
Proponemos un laboratorio de pensamiento y acción para mover las preguntas, habitar el cuerpo y encender revuelos artísticos. Seguimos convencidas de que la imaginación no es un escape, sino una forma de reorganizar el mundo.
Con base en los intereses y saberes de las integrantes de SPIA, las laboratorias están organizadas en sesiones rotativas e impartidas en forma colectiva.
Metodologías de la neblina
La neblina funciona como figura epistémica y como práctica metodológica. Investigar en la neblina implica aceptar la opacidad, la incertidumbre y la lentitud como condiciones productivas. Frente a la exigencia de claridad inmediata y resultados cerrados, la neblina propone procesos que avanzan por aproximaciones, desvíos y condensaciones sensibles. No todo debe definirse de antemano; hay saberes que emergen en el transcurso.
En el SPIA, las metodologías de la neblina se traducen en dispositivos abiertos: ejercicios que no anticipan conclusiones, prácticas que privilegian la experiencia sobre la demostración, espacios donde la indeterminación permite que aparezcan conexiones inesperadas. La neblina no oculta: modula la percepción, obliga a ajustar el paso y a confiar en la proximidad. Investigar así es sostener una atención cuidadosa a lo que se forma lentamente entre cuerpos y territorios.
